El reemplazo articular de cadera o rodilla es un procedimiento quirúrgico indicado cuando la articulación se encuentra severamente dañada y el dolor o la limitación de movimiento afectan de manera importante la calidad de vida del paciente.
Este daño suele estar asociado a desgaste por artrosis, enfermedades degenerativas, secuelas de lesiones previas o fracturas, y no mejora con tratamientos conservadores como medicamentos, fisioterapia o infiltraciones.
¿En qué consiste el procedimiento?
La cirugía consiste en retirar las superficies dañadas de la articulación y sustituirlas por implantes artificiales (prótesis) diseñados para imitar el movimiento natural de la cadera o la rodilla. Estas prótesis están fabricadas con materiales altamente resistentes y biocompatibles, lo que permite:
Disminuir el dolor de forma significativa
Recuperar la movilidad
Mejorar la función articular
Retomar actividades cotidianas con mayor seguridad
¿Cómo es la recuperación?
Después de la cirugía, el proceso de recuperación es progresivo y guiado. En la mayoría de los casos:
El paciente inicia movilización temprana
Se apoya con fisioterapia especializada
La reincorporación a actividades diarias ocurre de manera gradual
El objetivo es lograr una articulación funcional, estable y sin dolor
El tiempo de recuperación varía según cada persona, pero los resultados suelen ser muy favorables cuando se siguen las indicaciones médicas.
Mi enfoque para atenderte
Primero realizaremos una valoración integral y personalizada, explicando al paciente todas las opciones de tratamiento antes de considerar una cirugía.
Cuando el reemplazo articular es la mejor alternativa, el procedimiento se planifica cuidadosamente, utilizando técnicas quirúrgicas actuales y un seguimiento cercano durante la recuperación, con el objetivo de ofrecer seguridad, funcionalidad y una mejor calidad de vida.
